Poco a poco Craig empezó a aceptar gatos abandonados y a recoger otros en lugares de construcción donde trabajaba y de repente ya tenía unos 150. Y siguieron llegando. Algunos desde lugares cercanos, otros desde tan lejos como Nueva York, New Jersey y Columbus en Ohio. A todos les ha dado una segunda oportunidad.
Pronto eran tantos y necesitaba tanto tiempo para atenderlos, que decidió jubilarse y dedicarse enteramente a los felinos. En Noviembre 2003 compró una pequeña propiedad, a la que ha ido agregando otros lotes, hasta tener 30 acres de terreno.


Trabaja siete días a la semana, 14 horas al día, aunque realmente es un trabajo de 24 horas. Invirtiendo $100.000 de su propio bolsillo, Craig Grant ha ido construyendo un pueblo que parece salido de un cuento para niños, incluyendo departamento de policía, alcaldía, capilla, escuela y -por supuesto- Walmart.
Sin mencionar las cabinas frente al lago que forman un pequeño resort donde los mininos pueden descansar o dormir una siesta.


Ha abierto caminos por donde pasean los gatitos, construido casas en los árboles y hasta pequeñas cavernas donde se pueden resguardar.

La hora de la comida es un mar de colas, cuando 500 gatos responden a su llamado y vienen de todas partes para su alimento.
Todos son examinados por un veterinario antes de integrarlos a la comunidad y reciben atención médica regular.


Los gastos alcanzan unos $6000 mensuales y aunque Craig ha financiado la mayor parte de su propio bolsillo, ahora pide donativos para poder seguir con su obra.
Algunos voluntarios crearon una página web donde se pueden hacer donativos, comprar franelas, gorras y tazas para café, y por $100, hasta se pueden comprar casitas como las que construyó para sus propios gatos.

Obras como estas son raras y admirables, pocas personas están dispuestas a cambiar su vida de raíz para dedicarla a cuidar animalitos, especialmente esta cantidad de animalitos.
Si quieren colaborar por favor entren a esta página http://www.caboodleranch.com/Index.html y pueden hacer un donativo entrando a través de la patita en la esquina superior derecha. Cualquier donativo es bienvenido, $5 son suficientes para alimentar cada uno de los mininos durante 2 días. Como dicen en Caboodle Ranch, "ningún donativo es demasiado pequeño".
Y para seguir las aventuras de Craig y sus chicos, pueden revisar el blog que es actualizado a menudo, las galerías de fotos y los vídeos.



4 comentarios:
qué gracioso el pueblo y todo lo demás jajaja
en estos tiempos, en los que es cada vez más habitual abandonar a las mascotas cuando nos cansamos de ellas, da gusto saber que existe gente como este hombre
saludos
Hola Tam, es verdad, es una labor increíble. ¿Te imaginas una sola persona cuidar todos esos gatitos? Aunque tiene voluntarios que lo ayudan, Craig hace la mayor parte del trabajo y conoce los gatos uno por uno. Estoy encantada con esta labor.
Cuanta nobleza y creatividad.
Es cierto, hay que ayudarlos, esta es una obra que no puede desaparecer.
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